29.4.09

Glicina



- Nombre científico o latino: Wisteria sinensis

- Nombre común o vulgar: Glicinia, Glicina, Flor de la pluma.

- Familia: Leguminoseae (Leguminosas).

- Origen: China y Japón.

- Arbusto caducifolio trepador y robusto de hasta 15 m.

- Llega a vivir más de 100 años.

- Hojas compuestas de 7-13 folíolos ovales con pelos sedosos cuando jóvenes, y luego glabros.

- Flores de color violeta o malva de 2,5 cm agrupadas en grandes racimos colgantes de 15-20 cm de largo muy vistosos.

- Espectaculares flores a finales de primavera repitiendo a veces en otoño.

- El cultivar 'Alba' posee flores blancas (ver foto superior).

- Al adquirir un ejemplar es conveniente que esté en flor para asegurarse tanto del color como de la intensidad del perfume, más o menos pronunciado según variedades.

- Frutos: sus frutos son vainas alargadas, legumbres, aterciopeladas y muy vistosas.

- Usos: ideales para cubrir paredes, muros, pérgolas y enrejados.

- También como arbolito en una gran maceta.

- Precaución: las semillas y las vainas de Glicinia son muy venenosas si se comen.

- Luz: puede crecer tanto a pleno sol como a semisombra (4 horas de sol, como mínimo).

- Temperaturas: resiste las heladas fuertes.

- Suelos: se adapta a diferentes tipos de suelos, pero prefiere los arcillosos, fértiles y con buena retención de humedad.

- Es importante plantarla en un suelo profundo, pues crece con mucho vigor y sus raíces se ramifican y son muy agresivas.

- Suelos demasiado húmedos provocan enfermedades radiculares como Phytophtora, Armillaria, Fusarium, que pueden originar la muerte de la planta.

- Suelo muy calcáreos provocan deficiencia de hierro. En este caso, acidificar el suelo adicionando sulfato de hierro o turba rubia, además de quelatos de hierro para aportar a la planta el nutriente hierro que escasea libre en el suelo, ya que la cal lo bloquea.

- Riego regular, más frecuente cuando la planta es todavía joven.

- Abonado: Añadir todos los años abono orgánico para que crezca adecuadamente.

- El abonado similar a los rosales; potenciar en época de floración.

- La abundancia de nitrógeno en el terreno favorece la producción de hojas frente a la de flores.